sábado, 4 de septiembre de 2010

con ésta la empate!! ..el huevo o la gallina??..

..sale hoy en el blog un tema (bastante re conocido ya por mis asiduas amigas.. jaja cuantas comidas escupidas causadas por la risotada producto de mi interrogacion sobre este circulo vicioso..)
¿que fue primero: el huevo o la gallina?.. como siempre ando tan desorientada ante estas preguntas, o dudo del interlocutor, pense tan bobazamente, q habia un secreto escondido en la pregunta, y q si contestaba la respuesta incorrecta, yo perdia! jajaajaj!! que pelotuda!! no sabia q esto iba mas alla.. es un dilema que proviene de la expresión, ya que las gallinas ponen huevos y de ellos provienen los pollos. 
Esta expresión llena de ambigüedad condujo a filósofos antiguos cuestionar el cómo se originó la vida y el universo.
Es en la forma de ver el problema en que yace la naturaleza fundamental de la cuestion.

Les dejo unas definiciones q encontre y les juro q no pregunto mas por esta cuestion..

Definiciones

El dilema puede entenderse de diferentes formas según la definición de lo que es "gallina" (o "pollo") o "huevo". Aquí algunas de ellas:
  • Si: Un huevo de gallina dará un pollo
Entonces un animal que no fue una gallina puso un huevo de gallina que contenía al primer pollo, por lo tanto primero fue el huevo.
  • Si: Un huevo de gallina sólo es puesto por una gallina
Entonces una gallina (que provino de un huevo no puesto por otra gallina) puso un huevo (un huevo de gallina).
  • Si: Un huevo de gallina dará un pollo y fue puesto por una gallina
Entonces podría ser una de las falacias de definición. Si lo que se define por “gallina” no se refiere a un “huevo de gallina”, entonces la gallina fue primero, debido a que sin pollos no podría haber huevos de gallina.
  • Si: El problema no especifica si el huevo es de galllina
Entonces podría decirse que el huevo fue primero, ya que los peces empezaron a poner huevos mucho antes que las gallinas existieran.

Segun la Teología..

Quienes sólo admiten la interpretación de la Biblia de forma literal, desde el punto de vista del creacionismo, indican que las aves fueron creadas al igual que el resto del universo. El relato biblico de la creacion dijo que Dios creó a las aves, pero no menciona a los huevos.
Sin embargo, la evolucion teísta establece que los pollos fueron creados por Dios a partir de huevos de galllinas. Así que Dios creó a las gallinas mediante evolución y pudo haberlas creado a partir de huevos. 

Segun la evolucion..
Como las especies cambian con el paso del tiempo durante el proceso evolutivo, la primera gallina moderna antecesora de las gallinas domésticas no puede ser clasificada como tal. El ADN sólo puede ser modificado antes del nacimiento, una mutación debió haber tenido lugar antes en la primera "madre no-gallina" la cual puso el primer "huevo de gallina", por lo que el huevo fue primero que la gallina.

bueno, yo no se..  ¿Qué vino primero: X que no puede venir sin Y, o Y que no puede venir sin X?" jajaj!! 

para mi.. que hubo un Adan y Eva.. 
de Gallos...Obvio..

pero sobre todo.. Voluntariamente.. (sale con poema de Bucay)

Ella y yo hacíamos el amor diariamente.
En otras palabras,
Los lunes, los martes y los miércoles
Hacíamos el amor invariablemente...
Los jueves, los viernes, y los sábados,
Hacíamos el amor igualmente...
Por ultimo los domingos
Hacíamos el amor religiosamente.

Hacíamos el amor compulsivamente.
Lo hacíamos deliberadamente.
Lo hacíamos espontáneamente.
Hacíamos el amor por compatibilidad de caracteres,
Por favor, por supuesto, por teléfono,
De primera intención y en ultima instancia
Por no dejar y por si acaso,
Como primera medida y como ultimo recurso.
Hicimos el amor por osmosis y por simbiosis:
Y a eso le llamábamos hacer el amor científicamente
Pero también hicimos el amor yo a ella y ella a mi:
Es decir, recíprocamente.
Cuando ella quedaba a la mitad de un orgasmo
Y yo con el miembro convertido en un músculo fláccido no podía llenarla
Entonces hacíamos el amor lastimosamente.
Lo cual no tiene nada que ver con las veces en que yo me
Imaginaba que no iba a poder, y no podía,
Y ella pensaba que no iba a sentir, y no sentía,
O bien estábamos tan cansados y tan preocupados que ninguno de
Los dos alcanzaba el orgasmo.
Decíamos entonces
Que habíamos hecho el amor aproximadamente.

O bien a ella le daba por recordar las ardillas que el tío
Esteban le trajo de Wisconsin
Que daban vueltas como locas en sus jaulas olorosas a creolina
Y yo por mi parte recordaba la sala de la casa de los abuelos
Con sus sillas vienesas y sus macetas de rosas,
Esperando la eclosión de las cuatro de la tarde...
Así era como hacíamos el amor nostálgicamente
Viniéndonos mientras nos íbamos tras viejos recuerdos.
Muchas veces hicimos el amor contra natura,
A favor de natura,
Ignorando a natura.
O de noche con la luz encendida,
O de día con los ojos cerrados.
O con el cuerpo limpio y la conciencia sucia,
O viceversa.
Contentos, felices, dolientes, amargados,
Con remordimientos y sin sentido.
Con sueño y con frío,
Y cuando estábamos conscientes de lo absurdo de la vida,
Y de que un día nos olvidaríamos el uno del otro,
Entonces hacíamos el amor inútilmente.
Para envidia de nuestros amigos y enemigos,
Hacíamos el amor ilimitadamente, magistralmente, legendariamente.
Para honra de nuestros padres, hacíamos el amor moralmente.
Para escándalo de la sociedad, hacíamos el amor ilegalmente.
Para alegría de los psiquiatras, hacíamos el amor sintomáticamente.
Hacíamos el amor físicamente,
De pie y cantando,
De rodillas y rezando, acostados y soñando.
Y sobre todo,
Y por la simple razón
De que yo lo quería así
Y ella también,
Hacíamos el amor...voluntariamente.

como no podia ser de otra forma.. "Riquete el del Copete".. para ustedes..

El hada de nuestra historia estaba muy ocupada aquel día. 
Las reinas de dos países vecinos estaban a punto de ser mamás por primera vez. Y ella, como amiga de las dos reinas, debía estar presente, cuando los bebés nacieran, para darles sus bendiciones.
El primero en nacer fue un principito que era, pobrecito, muy requetefeo. Tenía un gran mechón de pelo, por lo que le llamaron Riquete, el del copete.
- ¡Vaya niño más feo! -dijo el rey al ver a Riquete.
- Sí, pero cuando crezca tendrá una gran virtud -contestó el hada ante las palabras del rey.
- ¿Una gran virtud? ¿Qué virtud? -preguntó la reina con gran curiosidad.
- Será feo sólo exteriormente, porque por dentro será el joven más sabio y bondadoso de cualquier reino. Y además, aquella persona a quien ame tendrá también esos dones -contestó la dulce hada mientras sonreía al mirar al bebé.
En el otro reino, nació una niña muy linda. Al verla, todo el mundo quedaba admirado de tanta belleza.
- Es una niña preciosa. ¡Es tan hermosa! -dijo la reina con gran cariño.
- Será el orgullo de nuestro país. Todos los príncipes vendrán a pedirla en matrimonio. -comentó el rey, muy feliz por su princesita.
- Es cierto, pero tendrá un defecto -dijo el hada que acababa de llegar del reino de al lado.
- ¿Un defecto? -preguntó la reina muy preocupada.
- La niña será muy agraciada por fuera, pero un poco torpe e ingenua. Pero, no os preocupéis, porque no será así siempre -contestó el hada con una voz muy extraña.
Pasaron los años y Riquete, con su típico tupé, se hacía cada vez más bondadoso y sabio. Pero no era feliz. Su aspecto era bastante feo y, por eso, ninguna doncella le miraba.
La princesa, al contrariom, cada día gustaba más a los jóvenes por su belleza, pero todos se alejaban de ella cuando abría la boca para decir algo.
Un día, mientras la princesa paseaba por el bosque se encontró con un muchacho bastante feo, era Riquete. Tras asustarse un poco se dio cuenta de que era un muchacho de gran corazón e inteligencia. Riquete, nada más verla, sintió que se enamoraba de la princesita. Como se veían muchos días, se hicieron amigos.
La princesa aprendió muchísimas cosas de Riquete y daba gusto escucharla hablar sobre cualquier tema.
Con el tiempo se decía que la princesita no sólo era la más bella, sino que era prudente y sensata. Por eso el castillo se llenó de pretendientes de muchísimos lugares que iban a pedirla para esposa. Pero todos eran rechazados por la linda muchacha.
Un día llegó al castillo un apuesto joven. Era no sólo muy sabio, sino que, además, tenía un gran atractivo. Había algo que le diferenciaba: su gran copete.
- Soy el príncipe Riquete, el del copete, y deseo contraer matrimonio con la princesa más bella del mundo -exclamó ante la corte de palacio.
 
El amor no sólo había cambiado a la princesa sino también a Riquete.


Como suele suceder entre las personas que se quieren bien...